Consejos para sobrevivir a las próximas comilonas navideñas

El cordero, el marisco, los quesos y embutidos llenan las mesas por Navidad. El estómago suele ser el gran perjudicado y si no le pone freno a tiempo le esperan digestiones interminables y fermentaciones intestinales, debido a los excesos de grasa y azúcar.

¿Cómo convencer a la familia que hay que cambiar el cerdo  o el cordero por el conejo o pollo?

La carne de conejo o pollo es magra y tiene mucha menos grasa que el cerdo o el cordero. Así, la carne de cerdo tiene una cantidad variable de grasa según la pieza elegida, por ejemplo, el solomillo tiene tan sólo 5%, pero el jamón puede tener hasta un 20%, la panceta 45%, costillas 25%. La grasa del cordero se compone fundamentalmente de ácidos grasos saturados, disminuyendo el contenido si se cocina a fuego lento.

¿Qué guarniciones  debe evitar para no sentirse hinchad@ tras un convite navideño?

No se atiborre con una guarnición cocinada a base de patatas, están buenísimas pero, le harán sentir muy lleno. Asimismo, las salsas no mejoran la situación, dado que suelen tener un alto contenido en sodio que le provocará sed y le obligará a beber más por lo que se sentirá todavía peor.

La solución es medirse. Coma raciones pequeñas y trate de reducir la ingesta de sal. Llegados a este punto, ¿qué cantidades debe servirse en su plato? Por ejemplo, si se trata de pavo, pollo o conejo, el tamaño debe ser similar a un teléfono móvil, cuando lo que va a comer son langostinos o gambas no más de un puñado, jamón serrano, no más de 5 lonchas, cava no más de un vaso.

Coma despacio, mastique y saboree cada bocado. De esta manera comerá menos cantidad.

¿Me sentiré mejor bebiendo  vino o cerveza?

Lo mejor es beber agua y lo peor son las burbujas. Piense que el vino carece de burbujas y gas por lo que si decide tomar una o dos copas de vino se sentirá menos pesad@.

¿Cómo podemos compensar un día de excesos?

Ingiera 2/3 de sus necesidades calóricas los días previos, esto le ayudará a controlar el tamaño de sus raciones en los días señalados, ya que se sentirá lleno mucho antes.

Además le proponemos el siguiente menú para que lleve a cabo el día antes y después de la comida copiosa.

El día anterior a la fecha señalada puede ingerir:

  • Desayuno: taza de té verde con limón y tostada.
  • Comida: merluza al vapor con pisto, pan integral e infusión digestiva (manzanilla, regaliz).
  • Merienda: yogur con bífidus.
  • Cena: crema de calabaza y pan integral con queso fresco y miel.

El día siguiente:

  • Desayuno: té verde con limón, piña y yogur.
  • Comida: crema de verduras
  • Merienda: uvas, piña e infusión de manzanilla.
  • Cena: ensalada completa,  pan integral e infusión relajante.

 

 

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